domingo, 18 de junio de 2017

Fuentes de financiación internas

¿Qué es?

La financiación interna, o autofinanciación, se realiza con los recursos generados por la empresa que tienen su origen en su propia actividad mercantil y que no han sido distribuidos o repartidos entre los socios o propietarios de la sociedad. Con estos fondos la empresa puede financiar inversiones sin tener que recurrir al endeudamiento o a los propios socios de la empresa.


Se suelen distinguir dos clases:
  • Autofinanciación de enriquecimiento: es la que se refiere a aquella parte del resultado del ejercicio que no se distribuye entre los accionistas, es decir, que pasa a formar parte de las reservas de la empresa. Desde un punto de vista contable recibe el nombre de "reservas".
  • Autofinanciación de mantenimiento: se deriva de la amortización que se constituye para sustituir el inmovilizado en el futuro. Está constituida por los recursos que se destinan al mantenimiento de la capacidad productiva de la empresa: las amortizaciones y las dotaciones a las pérdidas por deterioro.

La primera de ellas no tiene limitación temporal en su disponibilidad, mientras que la segunda financia a la empresa durante el tiempo en que no se produzca la contingencia para la cual se dotaron.

¿Cuándo recurrir a esta fuente de financiación?

Cuando la empresa ya está en funcionamiento y su actividad genera resultados económicos positivos, es conveniente recurrir a la autofinanciación, ya que:
·         Proporciona mayor independencia.
·         La tesorería va más desahogada, puesto que no debe soportar unos pagos correspondientes a la devolución de los recursos de otros.
·         No requiere ni garantías ni avales.
·         No tienen un plazo de devolución específico.
·         Permite una estructura del balance sólida.
·         Es una fuente de financiación barata.
Entre los inconvenientes que presenta la autofinanciación tenemos que:
·         Los beneficios no repartidos entre los accionistas destinados a constituir reservas no son deducibles fiscalmente.
·         Cuando lleva a una acumulación excesiva es contraria al propio espíritu del contrato de sociedad, ya que no se remunera a los accionistas su aportación a la Sociedad.
·         Los recursos son limitados.
·         La autofinanciación, a veces, puede llevar a que se realicen inversiones poco rentables, ya que no se valora su coste.
·         La autofinanciación puede impedir que se realicen inversiones rentables, ya que cuando surge la necesidad de inversión, la empresa puede no disponer de recursos suficientes.
·         La autofinanciación, al disminuir los dividendos, disminuye la rentabilidad de las acciones.
Lo ideal es que la autofinanciación de enriquecimiento sea superior a la autofinanciación de mantenimiento para que la empresa pueda fortalecerse al renovar sus inversiones y no perder poder adquisitivo.
A continuación pasamos a desarrollar brevemente las siguientes fuentes internas de financiación:
·         Autofinanciación de enriquecimiento: Reservas.
·         Autofinanciación de mantenimiento: Fondos de amortización y dotación a las pérdidas por deterioro.

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